Introducción
En este desafío, aprenderás a configurar un sistema Linux para que se inicie automáticamente en un objetivo (target) de systemd específico. Esta es una tarea habitual para los administradores de sistemas que buscan garantizar que el equipo arranque en un estado deseado, ya sea una interfaz gráfica de usuario (GUI) o una interfaz de línea de comandos (CLI). Comprender cómo gestionar los objetivos de arranque es una habilidad fundamental para la administración de sistemas RHEL.
Configurar el objetivo de arranque predeterminado
En un sistema basado en systemd como RHEL, los "objetivos" (targets) se utilizan para gestionar el estado del sistema mediante el inicio de un grupo específico de servicios. Esto es análogo a los "niveles de ejecución" (runlevels) en los sistemas de inicio antiguos. Tu tarea consiste en cambiar el objetivo predeterminado en el que se inicia el sistema.
Tareas
- Identificar el objetivo de arranque predeterminado actual en tu sistema.
- Cambiar el objetivo de arranque predeterminado al objetivo gráfico (
graphical.target). - Verificar que el cambio de configuración se haya realizado correctamente.
Requisitos
- El objetivo de arranque predeterminado debe establecerse en
graphical.target. - Todas las operaciones deben realizarse utilizando el comando
systemctl. - Debes realizar las operaciones como el usuario
labex.
Nota
En este entorno de laboratorio basado en contenedores, no es posible reiniciar el sistema para probar completamente el proceso de arranque. El objetivo de este desafío es establecer correctamente la configuración, lo cual puedes verificar sin necesidad de reiniciar. En una máquina física o virtual, este cambio provocaría que el sistema iniciara directamente en una pantalla de inicio de sesión gráfica.
Resumen
En este desafío, has aprendido a gestionar el objetivo de arranque predeterminado en un sistema RHEL utilizando systemd. Has practicado el uso de systemctl get-default para comprobar la configuración actual y systemctl set-default para modificarla. Al establecer el objetivo predeterminado, puedes controlar si un sistema arranca en un entorno de línea de comandos o gráfico, una habilidad crucial para adaptar un sistema a su función prevista.



