Introducción
En el ámbito de la ciberseguridad, proteger las credenciales de los usuarios es primordial. Las contraseñas, cuando se almacenan, rara vez se guardan en texto plano. En su lugar, normalmente se "hashean" (hashed), lo que significa que se transforman en una cadena de caracteres de tamaño fijo utilizando una función criptográfica unidireccional. Esto evita que los atacantes accedan directamente a las contraseñas, incluso si obtienen acceso a la base de datos. Sin embargo, un hash simple no es suficiente. Los atacantes pueden utilizar tablas precalculadas de hashes (tablas arcoíris o "rainbow tables") o ataques de fuerza bruta para descifrar contraseñas.
Aquí es donde entra en juego el "salting" (salado). El salting es una técnica en la que se añade una cadena única y aleatoria (la "sal" o "salt") a una contraseña antes de hashearla. Esta sal se almacena junto con el hash. Cuando un usuario intenta iniciar sesión, se recupera la misma sal y se combina con la contraseña introducida antes de hashearla, y el hash resultante se compara con el hash almacenado.
En este laboratorio, explorará el concepto de salting de contraseñas, comprenderá su importancia para mejorar la seguridad y observará cómo una potente herramienta de descifrado de contraseñas como John the Ripper interactúa con hashes salados. Aprenderá a identificar hashes salados, verá cómo John the Ripper los maneja y comprenderá el impacto significativo que el salting tiene en la dificultad de descifrar contraseñas. Finalmente, obtendrá una visión de cómo se implementa el salting en el almacenamiento de contraseñas en el mundo real.


